Mostrando entradas con la etiqueta Número 7. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Número 7. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de abril de 2012

9News (29-04-12)

Domingo es sinónimo de noticias en "LaRaña". Bienvenidos a "9News". Ya sabéis, si esto fuera un informativo, ahora se escucharía nuestra sintonía; si estuviéramos, tendríamos una cabecera por sección... y si apareciera en un periódico al uso, lo primero que leeríamos serían los titulares... Aquí mandan las imágenes, tras ella, comenzamos. Y a por los breves.

¡Extra!, ¡Extra!


1) José María Berenguer, el veterano editor de La Cúpula, fundador de El Víbora, fallecía el pasado 23 de abril en Barcelona. A veces, las noticias son tristes.
2) Planeta DeAgostini Cómics cumple 30 años. En 1982 el conocido grupo abrió el apartado de cómics de la mano del personaje de Conan el bárbaro. Parece que fue ayer, pero el tiempo siempre pasa. Ahora están de celebración.
3) Y la celebración de Planeta en 2012 es doble, tal y como apuntan también en su web. Y es que hace veinte años que editaron por primera vez "Bola de Dragón", un manga que ya forma parte de la cultura popular. En el Salón del Cómic próximo, en su stand, regalarán un facsimil del primer número, con textos especiales.
4) Semana de nacimiento de editoriales. La primera de las nuevas surge en el seno de una mítica web de información, divulgación y crítica: Entrecómics. Se trata de "Entrecómics Cómics", una nueva editorial con un sistema de reparto especial entre los autores y los editores.
5) Y también aparece "Ediciones OrangOn!", una pequeña editorial malagueña que comienzó a andar el 23 de abril, día del libro, centrada en el formato digital, pero sin descuidar el formato físico. Con el manga como base y con una revista, "Orenji Magazine", bimestral, como alma.
6) La segunda película sobre los jugueteros G.I.Joe sigue mostrando sus cartas en su nuevo trailer. "G.I.Joe: La Venganza" se estrenará en España el 31 de agosto de este año y al reparto de la primera se unen: Dwayne Johnsson y Bruce Willis.
7) 20th Century Fox ha contratado a David James Kelly para reescribir el guión del reboot que planean hacer sobre el personaje de Daredevil que dirigirá David Slade.
8) Si tu madre te pide que la agregues al Facebook, ¿qué es lo que debes hacer? A esta pregunta pretende contestar el divertido vídeo viral que ha surgido a finales de esta semana en la red. No tiene desperdicio y puede que estemos ante el nacimiento de un fenómeno de las redes sociales. ¿La agrega o no la agrega?
9) Y esta semana ha acontecido el estreno más esperado. Las carteleras españolas ya tienen a "Los Vengadores" entre sus películas. El filme de Whedon ha cumplido con las expectativas entre el público. La crítica también acompaña y, además, los resultados en taquilla han sido espectaculares: más de un millón de euros en el primer fin de semana de exhibición. Devolvemos la conexión.

Seguiremos informando.

sábado, 28 de abril de 2012

Spain is Pain #28: La turbia levedad del ser.



Historias circulares, tramas en las que se cruzan personajes (cuasi) hieráticos y espacios tan idealizados que buscan sensación de artificialidad. Bienvenidos al mundo de No cambies nunca (Astiberri, 2012) de David Sánchez, un universo en el que la realidad es un estado de animo rebatido por todos y cada uno de los personajes que lo pueblan.

En su obra anterior, Tu me has matado (Astiberri, 2010), el autor nos mostraba su querencia por los espacios abarrotados de silencio y soledad. Es por esto que esta obra es decididamente fría, tanto por el planteamiento estético del autor; que trasciende tanto en la utilización del color como en el trazo, como por el esbozo anímico de los personajes, no hay grandes monólogos ni diálogos extensos. A pesar de esa economía geográfico-espacial nos sentimos intrigados por unos personajes que se arrastran a medio camino entre la levedad y el instinto, y que nos obligan a explorar sus emociones y acciones. Todo ello para crear un simulacro de una Corea retro inexistente, lo cual ayuda a los personajes a tomar sus decisiones por descabelladas que sean en un mundo tan anodino como el real. Esa frialdad trasmite asepsia y de esta la relación con la ciencia, uno de los temas del último trabajo del David Sánchez.

Sin embargo, el universo creado por el autor brilla por se de carácter amueblado, es decir, consistente, a pesar de ser un simulacro de un a civilización este universo brilla por la habitabilidad del mismo. En el que una mutación/enfermedad no es más que la representación de la incomodidad de los personajes por las relaciones sociales. Parejas que no se acaban de entender, un científico que no es capaz de asumir su personalidad y un enfermo que asume su condición de conejillo de indias por mantener algo de contacto con la especie humana. De manera que David Sánchez nos plantea una historia de largo recorrido en el que las causas y los efectos se podrían extender hasta el infinito en el que la causa efecto se extiende a tantas historias como relaciones.

Aunque el trabajo del autor destaca por la integración de unas narrativas que van más allá del papel y que podemos conectar directamente con la obra de David Lynch, en su vertiente cinematográfica, por el tratamiento que hace del tiempo y el espacio y a la obra de Aki Kaurismaki por el tratamiento hierático de los personajes y la utilización de los colores en sus últimas obras. Dentro de esas corrientes que se dibujan desde el mundo del arte en las que ya no tiene que ver el medio, ni el formato ni el soporte sino las narrativas, las estéticas y la forma de abordar las historias, Tu me has matado y No cambies nunca engrandecen el cómic como un arte emancipado, subyaciendo de ambas obras la voluntad de trascender del medio para convertirse en universal.

                                                                                                                                          @Mr_Miquelpg

jueves, 26 de abril de 2012

El sótano del primo Barto: Clásicos ilustrados

La fascinación por el horror de la sociedad humana es de tal envergadura que todas las generaciones parecen empeñadas en crear sus propios mitos. Evidentemente, no todos estos mitos pasan a formar parte del conocimiento colectivo, perdiéndose muchas creaciones terroríficas, que no supieron ser lo suficientemente horrendas o atrayentes. Las que si consiguieron quedarse, se fueron diluyendo lentamente hasta pasar de la ficción a ese extraño subconsciente colectivo en el que todo se mezcla y cualquier posibilidad debe ser tomada en cuenta.

Esta historia del horror que con el tiempo se vuelve familiar mezcla sin problemas historia y literatura, hasta crear un marco intermedio en el que el horror habita la duda. De este modo, por ejemplo, podemos señalar las figuras de terror de la Inglaterra Victoriana, un auténtico caldo de cultivo para lo espantoso. Figuras como Jack el destripador o Sweeney Todd se presentan hoy como figuras casi reales, protagonistas de una duda que nos gusta visitar para asustarnos. El caso de Jack el destripador puede estar más cercano a la realidad, pero es indudable que su leyenda y fascinación va más allá de un asesino anónimo que acabó con la vida de cinco prostitutas. Si nos referimos a Sweeney Todd, el origen del personaje es aún más enigmático, ya que no existen registros de la época de ningún barbero asesino promotor de la antropofagia, aunque si existen noticias por toda Europa, principalmente en España, Francia y Alemania, de barberos con sobresueldos generados por la comercialización de carne humana.

Quizás el origen de estas transformaciones, cuando no directamente creaciones, de personajes míticos anclados a la realidad se deba a la necesidad que tenemos de asustarnos de la forma más convincente, implantando el mayor de los horrores en la realidad. Repetimos una exageración tantas veces que al final somos incapaces de separar la historia de la leyenda.

Una de las recreaciones míticas de personajes históricos que más me ha atraído siempre ha sido la leyenda de la Condesa Elizabeth Bathory, a la que se presenta muchas veces como la primera asesina en masa de la historia moderna. Esta aristócrata, que vivió entre los siglos XVI y XVII en el antiguo reino de Hungría, se convirtió en la mayor leyenda negra de su país, hasta el punto de que se prohibió hablar de ella. Oficialmente, Elizabeth Bathory fue acusada y condenada a reclusión en su castillo por matar a 37 jóvenes para realizar magia negra, con rituales entre los que se encontraban baños en sangre de vírgenes.

La leyenda negra eleva la cifra a miles de muchachas, las cuales fueron torturadas sin límite y desangradas hasta morir. Lecturas actuales de algunos historiadores defienden que la caída de Elizabeth Bathory se debió simplemente a intrigas políticas de la época, ya que los enemigos de la Condesa se valieron de la fama que se había ganado como ama demasiado estricta con sus criados. En todo caso, Elizabeth Bathory, quien murió tras vivir unos años encerrada sin compañía en su castillo, pasó a engrosar las filas de esos aristócratas demoniacos, a los que podemos sumar al propio Vlad Tepes, conocido como Drácula; o a Gilles de Rais, un noble francés que tras luchar junto a Juana de Arco se interesó por la nigromancia y los sacrificios humanos.

Tras condenar a su familia al ostracismo y asustar a todas las niñas de Europa del Este, a Elizabeth Bathory solo le faltaba un paso para entrar en el panteón del horror, convertirse en una estrella de la cultura popular. Actualmente, Elizabeth Bathory protagoniza infinidad de obras, desde pesadillas en la que prácticamente es un demonio que se alimenta de presas vivas, hasta revisiones en las que se la presenta como una feminista culta y adelanta a su tiempo. Estas representaciones actuales de Elizabeth Bathory llegan a todos los medios, incluido como no el cómic, aunque a eso ya le dedicaremos un poco de tiempo la semana que viene.

Elizabeth Bathory, la condesa sangrienta, de Pascal Croci y Françoise-Sylvie Pauly


miércoles, 25 de abril de 2012

Serie de pinups y commissions...

He comenzado una serie de dibujos que colgaré aquí y después sacaré a subasta. Algunos son en A-4, como este de Alisha, y otros serán homenajes a portadas Marvel pero inspirados tambièn por los personajes de la serie Misfits.


Pronto veréis más.
Iván.

domingo, 22 de abril de 2012

Quiero ser como J.J.Jameson! Hoy: El cómic fantástico en España


Saludos, verdaderos creyentes!

Como cada vez que nos leemos, hoy intentaremos repasar algún problema que podamos achacar a la industria comiquera, los autores, los lectores, los editores y al mundo en general, pues ésta es la sección donde cada uno puede decir lo que piensa sin ningún tipo de traba.

No tenía ni idea de sobre qué iba a escribir esta semana hasta hace dos días cuando, a través de Twitter, se originó una conversación-discusión (amigable, eso siempre) entre los divulgadores Sepelaci (sepelaci.com) y Sebas (del podcast 2 frikis y 1murciano), los autores Javier S. Aranda (Marksmen, D&D, Star Trek) y Jordi Bayarri (Magia & Acero, Entre Tinieblas), y yo mismo. Nos preguntábamos, a instancia de un tweet mío, el porqué de la casi total inexistencia de cómic fantástico patrio. 

Primera respuesta: no vende. 
Primera conclusión: Falso.

Juego de Tronos es fantasía, The Hungry Games igual, El Señor de los Anillos y su esperada secuela con la bilogía de El Hobbit están fuera de duda... entonces, ¿qué?

Segunda respuesta: no son españolas, sino de EEUU. En España no gusta el fantástico.
Segunda conclusión: Falso.

Series de TV como Los Protegidos o Ángel o Demonio nos demuestran lo contrario. Sigamos buscando.

Tercera respuesta: El cómic no es una serie de TV, a ver la tele uno se sienta, el cómic hay que comprarlo y leerlo, y la gente no lee.
Tercera conclusión: Falso.

Las ventas de libros como las sagas de Crepúsculo y Los Juegos del Hambre, cómics como El garaje hermético, uno de los más vendidos de lo que llevamos de año, nos vuelven a llevar la contraria. Nos estamos cansando...

Cuarta respuesta: los autores españoles no hacen fantasía.
Cuarta conclusión: Falso.

Jordi Bayarri y Víctor Santos se encargan de rebatirlo con sendas obras.

Quinta respuesta: La culpa es de los editores que creen que no venderán, por lo tanto ni prestan atención a los autores que trabajan el género.
Quinta conclusión: Eh... uhm... nos vamos acercando. La "novela gráfica" se lleva de calle a los  editores en nuestro país.

Se apunta también a que habría que confiar basándonos en lo que sí se vende en otros mercados y medios, se hace hincapié en la (casi) nula promoción editorial y otros fallos cometidos por éstos. La promoción de la cultura, etc. Pero también se nos escapan los divulgadores y difusores. Es más fácil y da más prestigio hablar de "tal novela gráfica sobre un biopic" o incluso una "novela (autobio)gráfica", que aparecer en una columna de opinión hablando de, por poner un ejemplo de una obra de fantasía que a su vez es increiblemente buena, El Héroe, de David Rubín (y ya hablamos de una a la que sí le han dedicado algún que otro espacio). Alguien apunta que los medios especializados no marcan diferencia... y los generalistas, si dedican espacio al cómic, ni se consultan. Entonces... ¿respuestas?

Algo sobre lo que pensar. Nos leemos.

EXCELSIOR!

sábado, 21 de abril de 2012

Spain is Pain #27: Reality Bites.



Se supone que la modernidad, la evolución de una sociedad como civilización, se construye a través de la superación de los constructos sociales en los cuales habitamos. Si bien en los discursos de carácter capitalista cimentan el concepto de evolución erradicando el pasado a golpe de billete sin otra escusa que el crecimiento económico. Nuestra sociedad, la occidental y de paso todas aquellas que de una manera u otra adoptan estas formas de crecimiento optan, por lo general,  por evolucionar a través de la destrucción de lo natural. Dando preferencia a un pensamiento de supervivencia, elaborado por el cerebro reptiliano, dejando de lado todo pensamiento lógico.

Esto es, en mi más modesta opinión, lo que transluce de Noctis Irae. Episodio I: La Bulla (Quilomba, 2012) de Israel Ramos, Joaquín Díaz y José María Maesa al guion y Cristian Pineda al dibujo. Para los que todavía no hayan leído la primera entrega, de lo que espero que sea una larga saga, nos pone en la situación de un ataque zombi durante la semana santa sevillana. A diferencia del resto de historias, al menos las más célebres como La noche de los muertos vivientes de Romero o The Walking Dead de Kirkman, esta si que nos descubre desde un principio el motivo de la infección, que se encuentra en el pasado y el origen de la ciudad.

De manera que podemos considerar que esta historia se desarrolla dentro de las narrativas de renovación que rezuman las historias de zombis desde que Romero decidiese que estos pasasen de amenaza individual a grupal. En este caso la renovación viene dada por la destrucción de la tradición: y no hay mas tradición estructurada, jerarquizada y ritual que la semana santa sevillana. Evento que construye y distribuye las relaciones sociales de la ciudad y jerarquiza el calendario de la misma.

Se trata pues de un relato que exalta los lugares comunes de la microsociedad sevillana. Dotando a la obra de un carácter localista que da la oportunidad al lector sevillano a hacer una lectura mucho más rica de la que pueda hacer un lector foráneo debido a la importancia que adquieren los espacios más tradicionales de la liturgia.

Por otro lado este cómic tiene una vertiente crítica que toma forma a través del dibujo feista de Cristian Pineda, con un estilo más vinculado al comic independiente que al de género, que dota de un estatismo que aumenta la atmosfera pesadillesca y enfermiza tanto a las procesiones como a la amenaza zombi. Aunque quizás el mayor acierto sea situar la acción en fechas próximas a la aparición del cómic y a la semana santa de este año.

Así pues, podemos considerar Noctis Irae como un relato sobre la modernización y la canibalización del pasado para construir el futuro que puede tener unas derivas más que interesantes, al que solo puedo poner una pega: es muy corto. No da tiempo a desarrollar los personajes tratándose de tan solo una presentación que deja con ganas de más. Aunque tengo una duda, si la ciudad sigue plagada de zombis: ¿habrá una feria de abril en la que no dejen entrar a los humanos en las casetas? O ¿en el Rocio solo los zombis de Almonte podrán llevar a la Blanca Paloma?

                                                                                                                                          @Mr_Miquelpg

jueves, 19 de abril de 2012

El sótano del primo Barto: De vuelta al instituto

A principios de semana hice algo que extrañamente no puedo hacer con toda la asiduidad que me gustaría, me paseé tranquilamente por una tienda de cómic. Es más, me permití hacer algo aún más raro en mis días actuales, observé con detenimiento las novedades y salí del establecimiento con el número 1 de una nueva colección. Lo que termina de rizar el rizo, es que el cómic, un manga en este caso, era un total desconocido para mí. En lugar de ver las novedades en Internet e ir a la tienda a tiro hecho le dediqué tiempo y salí con un tomo cuya lectura tenía un halo de misterio, ya que podía ser tanto una delicia como una pérdida de tiempo y dinero.

Tratando como tratamos aquí el género de horror, el tomo elegido no podía ser otro que el número 1 del manga Hakaiju, obra de Shingo Honda, ya que copaba bastante espacio en las estanterías de novedad y su portada era como mínimo atrayente: un cúmulo de tentáculos llenos de venas, dientes y garras, rematándolo todo un ojo de mirada impávida. Tras asegurarme que el tomo era un número 1 de una colección que no contaba con siete tomos en el mercado y que en Japón no llevaban publicados 80 tomos, decidí llevármelo a casa esperando simplemente de que en caso de que me gustara el manga no lo cancelaran en España tres tomos antes de su final.

Una vez en casa dejé el tomo de Hakaiju sobre el escritorio y comencé a investigar un poco sobre Shingo Honda. Lo único que descubrí es que supuestamente Hakaiju era el manga de terror de moda en Japón, que su autor había realizado con anterioridad un manga deportivo sobre ping-pong y que compartía nombre con un joven jugador de baseball. Toda esta información se añadía a la contraportada del manga, en la que se me prometían monstruos, muchos monstruos alimentándose de cadáveres. Así que a leer.

Hakaiju cuenta de base con la mayoría de los aciertos del manga, así como con la mayoría de las carencias. El trabajo de Shingo Honda se podría incluir dentro de la producción más mainstream, aunque cuenta con suficientes aciertos como para merecerse sacar la cabeza un poco por arriba y ser reconocido por su nombre. Tanto el guión como el dibujo no despuntan de primera. La trama presenta originalidades dentro de una historia mil veces trillada. Los mangas de catástrofes son muy comunes en Japón, entre los que se cuentan grandes obras como Aula a la deriva o Breakdown: Impacto, ahora solo el tiempo dirá si Hakaiju es capaz de impresionar tanto como para quedarse.

Quizás lo mejor del primer tomo sea su principio, ya que en lugar de entrar rápidamente en la historia de terror, Shingo Honda inicia una historia de amor de instituto que casi podría reconocerse como una parodia autoreferencial dentro del género. Tras este comienzo postmoderno, la historia de Hakaiju se convierte en una huida hacia delante sin tiempo para reflexionar y con el ritmo perfectamente calculado.

El dibujo de Shingo Honda desgraciadamente es irregular, variando desde un manga impersonal hasta viñetas que son puro genio. Este problema se le debería achacar quizás al sistema de producción japonés, que no deja demasiado tiempo al autor para afinar su trabajo. En todo caso, el trabajo artístico de Shingo Honda no llega en ningún momento a convertirse en una molestia, siendo más una realización correcta con momentos de pura lucidez.

En resumen, Hakaiju es lo que es pero mejor. El manga de Shingo Honda no es una obra de autor, sino un trabajo concebido para el entretenimiento donde priman las vísceras y la velocidad, eso sí, con una calidad muy superior a la media. De momento le concederé a Hakaiju el beneficio de la duda y seguiré con su segundo tomo, donde al igual que la mayoría de los fans me limito a esperar más de lo mismo pero con un trabajo más definido en el guión, ya que estas historias son fáciles de comenzar pero mucho más difíciles de continuar.

domingo, 15 de abril de 2012

Quiero ser como J.J.Jameson! Hoy: La rubia tonta (e inculta)

Saludos, verdaderos creyentes!

Hoy estoy demasiado atónito y lleno de vergüenza ajena que no voy a poder escribir mi columna, por lo que dejaré que mi propia vivencia hable por sí misma. Entremos en situación. Estoy trabajando y, en un descanso, veo a un amigo y nos ponemos a hablar de cómics. Obvio. Me pregunta que qué sitios de compra de cómics digitales conozco (le hablo desde la americana Comixology y las apps de Marvel y DC, a la distribuidora española Koomic, la  red social Amusedom, o los autores que venden en AppleStore sus propios comics, como el caso de nuestro compañero Jordi Bayarri). Hasta ahí, todo bien y, entre medias, se mete en la conversación un tío que nos está escuchando y que se muestra interesado. Oh, maravillas y casualidades, conoce LaRAÑA, así que entramos en su ordenador y seguimos comentando cosas de cómics. Terminamos, rato agradable, se acabó. Vuelta al trabajo. Y veo que una compañera de trabajo (licenciada en Humanidades, nada menos), comienza una conversación:

- ¡Anda! no sabías que te ibas a encontrar a alguien que le gustaran los tebeos, ¿eh?
- Bueno, no es difícil. siempre hay alguien que escucha y que es aficionado a los cómics.
- Pero... ¿los tebeos se siguen comprando?
- Ehh... (cara de poker), bueno, si se venden es que alguien los compra, ¿no?
- Sí, buueno, yo sabía que se seguían haciendo y tal... pero en plan aficionao que lo hace por gusto.
- Repito: se venden, por lo tanto alguien los compra.
- Es que yo leía tebeos de chica, tú sabes, de Mortadelo y eso, pero vamos, yo creía que eso ya no existía.
- Ibáñez estuvo hace dos semanas firmando en la FNAC y la cola daba la vuelta a la manzana.
- ¿Quien?
- Ibáñez, ya sabes, creador de Mortadelo y Filemón.
- ¿Está vivo?
- Presentaba un nuevo álbum.
- ¿Un qué?
- Un tebeo nuevo.
- ¿Y lo sigue comprando la gente?
- (suspiro) Si se vende, es que se compra...
- Pues yo no sabía eso. Creía que los tebeos eran de aficionados y eso. Que lo hacían por amor al arte y tal (again...)
- Chiquilla, ¿tú no viste la gala de los Goya?
- Sí.
- Paco Roca ganó el Goya a mejor guion adaptado por una película de animación basada en un cómic.
- ¿Y se vende eso?
- Es un superventas en España.
- ¿En serio?
- Claro... ¿No te suenan las películas de superhéroes que hay en el cine?
- ¿Las antiguas de Superman?
- (suspiro)

Aparece otra compañera preguntando una cosa. Salvado por la campana. Pero la vergüenza ajena permanece ahí. ¿De verdad ha tenido lugar esta conversación?

En fin.

Hoy no tengo ganas de despedirme con un "excelsior".

sábado, 14 de abril de 2012

Spain is pain #26: Chisparritas para todos.





Con una diferencia aproximada de un mes hemos podido disfrutar de la aparición de La industria de los sueños (¡Caramba!, 2012) y Silvio José Faraón (Astiberri, 2012) ambas del inefable Paco Alcázar. Tengo que reconocer que siento debilidad por este autor desde la publicación de Escarba, escarba (Subterfuge Comix, 1997). La obra de este es un tanto paradigmática en lo que concierne a los temas de su obra, es eminentemente un creador que por derecho propio está ubicado en el underground nacional. Sin embargo, tiene la capacidad de llegar al gran público con Silvio José.


Esta especie de kidult perverso es posiblemente el personaje más solido del panorama de la viñeta actual. Como todos los lectores sabrán que es un señor en paro de unos cuarenta años que tiene una visión distópica de nuestra sociedad. Cree que la civilización gira a su alrededor y el todavía cree ser un enfant terrible. La vida Silvio José nos sirve para ver lo absurdo de nuestras vidas, Alcázar crea una obra en la que el destino de la humanidad queda al descubierto: la estupidez.

Lo paradigmático de la obra de Alcázar consiste en mostrar lo bizarro de los comportamientos de la sociedad aislándolos y otorgando al lector un punto de vista privilegiado. Se trata de una forma de ver el mundo y de concebir el cómic en la que la superación de los personajes consiste en ser egocéntricos y egoístas a causa de una anorexia emocional pura y dura. Aunque lo más interesante de la obra de esta autor es la capacidad de desarrollar unas narrativas que insisten, desde sus inicios, en estos aspectos. Los mismos que le han hecho pasar de ser un autor minoritario a ser realmente popular, tanto por la cercanía de sus temáticas como por la capacidad de crear un personaje tan cercano y distante a todos nosotros.



Esta aproximación al ridículo humano es el gran tema de la obra del autor, este  tuvo su punto álgido en Mecanismo Blanco publicada en El Víbora entre 2001 y 2005. En esta historia un neurocirujano se ve obligado a trabajar de repartidor de pizzas porque el sueldo como médico no le llega. En esta obra se asientan lo que serán algunas de las pautas actuales del trabajo de Paco Alcázar: mundos incoherentes, personajes despóticos, adolescentes tiranos, padres excéntricos y por encima de todo la definición del personaje a través de sus filias y fobias.

Como postre a la compilación del recorrido vital de Silvio José tenemos La industria de los sueños. Esta recoge las viñetas aparecidas en Cinemania en las que Alcázar lleva lo absurdo al olimpo de los dioses del 7º arte para bajarlos a la anomia del día a día. En esa trasposición a la vulgaridad subyace la sinrazón que, seguramente, hay detrás de muchas producciones cinematográficas. En este caso las historias están comprimidas en tan solo una viñeta, lo que hace de esta obra todavía más imprescindible para entender el trabajo de Alcázar.

De manera que La industria de los Sueños y Silvio José Faraón se convierten en dos recopilatorios imprescindibles para entender el global de la producción de este autor ya que se trata, al menos en el caso de Silvio José publicada en El Jueves desde 2005, de la obra más longeva del autor. Así que dejad de inflaros a comer Chisparritas, guardad la partida del videojuego de la Segunda Guerra Mundial y dejad que Silvio José entre en vuestras vidas (al menos en forma de cómic).

                                                                                                                                          @Mr_Miquelpg

jueves, 12 de abril de 2012

El sótano del primo Barto: Contra el mal, contundencia

Esta semana volvemos a centrar nuestra atención, a riesgo de parecer pesado, en una nueva encarnación de los mitos de Cthulu en una historieta. Aunque es innegable que existen multitud de obras relacionadas con el género de horror, no es menos cierto que esta humilde columna tiene una manifiesta debilidad por la cultura popular, en la que sin duda el cómic y las obras de Lovecraft ocupan un importante porcentaje. Así que hoy nos centraremos en el cómic The Hammer, obra de Kelley Jones. La selección de esta obra también está afectada por el dibujo del autor, ya que aunque debido a la naturaleza de esta columna es lógico que nos centremos en el guión, el arte gráfico también puede convertirse en una perfecta herramienta para hacer circular el horror.


Antes que nada he de reconocer que Kelley Jones es sin duda uno de mis autores favoritos, algo que puede extrañar a quienes me conozcan y sepan de mi obsesión por la línea clara y mi manifiesto desprecio a todo dibujo que se parezca a un cómic de superhéroe norteamericano realizado en la década de los 90. Sí, lo sé, es raro y explica a cualquier explicación, pero soy un enamorado de los lápices de Kelley Jones. Quizás, las obras más conocidas del autor norteamericano sean la trilogía de Batman & Dracula y el cómic Haunted Gotham, cuatro Elseworlds protagonizados por un Batman alternativo que se debe enfrentar primero al rey de los vampiros, convirtiéndose el mismo en uno, y después a una invasión demoniaca de su querida ciudad.



Pero si hemos optado por The Hammer, se ha debido a que es una obra para la que Kelley Jones ha realizado el guión además del dibujo, por lo que podemos acercarnos más a la percepción que el autor tiene sobre el terror. The Hammer pertenece a ese grupo de obras que no se contenta con adaptar el universo de Lovecraft, sino que lo toma como punto de partida para llevarlo más allá. El cómic de Kelley Jones honra la tradición de Cthulu pero añadiendo varias capas de complejidad, primero una imprimación de aventura pulp, después una capa de terror setentero y finalmente un barniz de horror en la edad de los medios de comunicación de masas. Toda esta amalgama sirve para que Kelley Jones nos muestre a un guerrero mítico de origen alienígena que debe luchar contra una bruja que utiliza un libro de autoayuda para crear las condiciones perfectas en las que invocar a los dioses primigenios.



Aunque este juego de referencias podría parecer complejo o sesudo, The Hammer es ante todo diversión, fuerza bruta contra el mal, humor autorreferencial e incluso un poco de erotismo adolescente. The Hammer se disfruta y mucho. Por si todo esto fuera poco, la guinda la tenemos con el trabajo artístico de Kelley Jones, con un dibujo lleno de contrastes que parece obedecer más a las necesidades psicológicas que realistas de la obra: sombras enormes dan personalidad a un dibujo que se deforma, expandiéndose y encogiéndose, en base al ritmo interno de la historia.




lunes, 9 de abril de 2012

La biblioteca del Dr. Extraño: Ilustradores Andaluces (I y II)

Bienvenidos a Greenwich Village, hogar del Hechicero Supremo, fuente de saberes arcanos y donde se encuentra la que quizá sea la mayor biblioteca de todo el universo Marvel. Dicen en el universo DC (o Vertigo, vete tú a saber en qué subuniversos tenemos que rebuscar), que la biblioteca de Lucien es mayor aún, pero claro, es más inalcanzable, ya que no todos los días sale un vuelo low-cost o un bus de línea hacia el Reino Onírico de Sandman, ¿verdad?

En esta sección, como ya anunciábamos hace algunos días, se hablará de libros teóricos, divulgativos, de investigación o de difusión, que tengan que ver, no solo con el cómic, sino con cualquier disciplina transversal (cine, literatura, tv, animación, ilustración...).

Hoy, por ser nuestra primera entrega, recomendaremos dos libros, o más bien, una colección de ellos: "Ilustradores Andaluces". Editados por EH Editores, estos libros de cadencia anual, dedican cada una de sus entregas a cuatro autores andaluces, de entre lo más granado y variado del cómic, la ilustración y la animación. En 2010-2011 salió a la luz el primero de éstos, Ilustradores Andaluces 1, donde los artistas  a repasar fueron Jesús Merino, Francis Porcel, Miguel Serrano y, el mismo coordinador del proyecto, Alberto Belmonte. La estructura de la obra es curiosa, original y muy acertada; al ser una suerte de portafolio colectivo, el peso del interés generado recae, sobre todo, en las muestras de los autores, obviamente, pero que se complementa con una breve pero interesante entrevista a cada uno de los autores, así como un pequeño texto introductorio sobre el mismo al inicio de cada capítulo, eso sí, con una marcada valoración personal por parte de un crítico, estudioso, amigo o compañero del gremio, del autor en cuestión. Así, como las plumas más destacadas del primer tomo, me gusta recalcar a José María Beroy (que habla sobre Porcel), Javier Santonja (que dedica sus palabras a Belmonte), y el guionista, traductor y novelista Rafael Marín (que recuerda cómo conoció a Jesús Merino).

El segundo volumen, Ilustradores Andaluces 2, presentado a principios de 2012 en Carmona (Sevilla) y Jerez (Cádiz), no desmerece en absoluto al primero. Los artistas elegidos no necesitan presentación: Óscar J. Vargas, Gabriel Hernández, Maz! y Carlos Pacheco. La estructura de este segundo tomo sigue el mismo esquema que el primero; un prólogo a la nueva entrega seguida de cuatro capítulos, uno por cada artista, dentro de los cuales encontramos su portafolio, el práctico cuestionario, y la selección de textos de corte personal a modo de introducción al autor que, en esta ocasión, son firmados con nombres como los del miembro de la Academia de los Oscars Javier Recio Gracia (quien habla de la calidad de Óscar J. Vargas), el director editorial y fundador de Dibbuks Ricardo Esteban (que nos redescubre la capacidad para aterrorizar con su grafismo que tiene Gabriel Hernández Walta), al historietista Kenny Ruiz (que habla maravillas de su compañero de aventuras y desventuras Maz!), y Rafael Ruiz Dávila, el humilde scriptor de este texto (que se esfuerza por estar a la altura del internacional y multipremiado Carlos Pacheco).

Como se ve, no uno, sino dos libros que esperemos se conviertan en tres por su gran calidad y cierto a la hora de ser realizados, que se nos antojan imprescindibles tanto para jóvenes autores que deseen aprender de los maestros y artistas consagrados, así como todo aquel interesado en la ilustración y la historieta hecha por andaluces.

Nos leemos pronto y, ya sabéis... el Ojo de Agamotto os vigila!