Mostrando entradas con la etiqueta Número 25. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Número 25. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de octubre de 2013

Spain is Pain #143: Sinceridad.


Creo que nunca sería capaz de hacer lo que está haciendo la nueva generación de autores: abrir el corazón, hablar de ellos mismos, de sus familias, de sus padres, mostrar sus fortalezas y sobre todo profundizar en las debilidades de aquellos más cercanos. Ponerle un nombre y cara a lo que sucede a nuestros seres allegados va en algunos casos más allá de la mera autobiografía o el slice of life. De hecho muchas veces veo en ese tipo de narrativas la necesidad del autor de hacerla, de mostrarse y exponerse, si más.

En mi opinión de eso va Albert contra Albert (De Ponent, 2013) de Arnau Sanz, una obra en la que lo que menos importa es el llamar la atención y si el explicar y buscar de manera interior las raíces del problema que acucia a la familia del autor. Por otro lado es un relato esperanzador que va hurgando en la realidad para encontrar trazas de luz que alumbren el camino al final del túnel. Este título nos narra la historia de Albert, padre del autor, que sufre un trastorno bipolar además de ser adicto a la cocaína y el alcohol. Sin embargo, no se trata de un relato lastimero si no de una historia cercana a cierto tipo de costumbrismo urbanita que otra cosa.

El protagonista/autor/narrador nos coge de la mano para narrarnos el presente que está viviendo y para explicarnos el pasado de su familia. Pero hay un par de páginas que corresponden a las anotaciones de junio de 2012 que me parecen claves para entender el planteamiento de la historia. En un momento determinado de la historia Arnau, caminando por el barrio se va encontrando vecinos, supongo que es una elipsis temporal que recoge diferentes encuentros, en los que cada uno de estos le comenta que el padre se merece todo lo que le pasa, que frecuenta los bares, que se portó muy mal con su madre, etc. Esas dos páginas plantean cierta postura del autor a la hora de exponernos su situación personal. En ese sentido el título en si no está pensado para emitir un juicio sobre el padre, sino que lo que se pone de manifiesto en todo momento es la dinámica relacional de la familia, sus actos y sus actitudes frente a situaciones complicadas.

Para ello en el dibujo Arnau Sanz utiliza los colores de manera no convencional, explotan en su desnudez la crudeza de la historia. De manera que si en el aspecto gráfico se plasma los aspectos más desagradables de la historia, en el textual se explora la vertiente afectiva. Aunque en el planteamiento es fundamental el rechazo de la fábula moralista, en la cual nos enseña que en la que mal empieza mal acaba, sino que pone en juego otros valores, por ejemplo: el de la reconstrucción afectiva y el perdón.

A lo largo del relato se produce una reconstrucción de las relaciones entre Albert y sus padres, y también con Arnau. El hecho de que Arnau tome las riendas de la familia, administre los gastos; supone un relevo generacional de la responsabilidad, del tener que atender a aquellos que le han cuidado. Pero sobre todo es una gran narrativa del perdón, no explicita sino implícita, en ningún momento hay una redención en la que el hijo perdone al padre y en la que todo se arregla, se trata de un proceso escalonado en el cual se funden las emociones de todos los personajes.

En definitiva, un relato emocionante, con un dibujo interesante, que nos hace repensar el valor de las relaciones familiares, en el que busca expresarse y explicar todo lo que le rodea de forma muy valiente sin buscar la lástima, simplemente hablando de si mismo, sin más.

                                                                                                                       @Mr_Miquelpg

sábado, 12 de octubre de 2013

Spain is Pain #142: El psicotronico mundo de Federik.

  
La convergencia digital, el multifandom y un mundo donde la hiperreferencialidad de la cultura pop son algunos de los aspectos que definen el universo en el que crecen esos seres que antes llamábamos fans y que ahora podemos denominar como freaks o geeks. En ese contexto nace uno de los personajes más populares del cómic español Federik Freak creado por Rubén Fernández y que aparece semanalmente en la revista El jueves. En Sea una piraña social, pregunte como (Caramba, 2013) se recogen las que creo que son las mejores aventuras de este personaje, donde realmente el autor explota a los personajes y las relaciones que hay entre estos y el mundo que les rodea.

Este pelirrojo sin cuello no está solo en sus andanzas en estas le acompañan Froilán, un obeso mórbido con sus preferencias sexuales muy confundidas, y Benjamín, una hipérbole de emo que es martirizado constantemente por sus dos compañeros. En esta triada el jefe es Federik, no por sus dotes como líder sino porque su complejo mundo hiperreferencial, además de caótico, es el más sólido. En sus discursos podemos encontrar alusiones a películas videojuegos, productos alimenticios, series de televisión o las modas pasajeras más imbéciles que podamos encontrar en Internet  Resulta curioso que un personaje como este funcione tan bien en El jueves, pero es que si en otras secciones de la revista se recurre a la actualidad económica, política o social, en la tira de Rubén Fernández se toma el pulso a la actualidad freak del momento, para ello ha encontrado al mejor mediador con respecto al lector: un freak desquiciado que le sirve para elaborar una crítica a ese freakfandom desmedido, en forma y fondo, que siente una atracción brutal hacia el dato descontextualizado.

Dada la hiperreferencialidad del texto no es difícil imaginarselo como un cúmulo de hipervínculos en la web, o como una Wikipedia psicotrónica, por lo que se trata de un texto el cual obliga a involucrarse al lector ya que este ha de conocer los textos a los cuales se alude para poder decodificarlos ya que son en gran parte de las historias el leitmotiv de los gags. El caso creo que se trata de un personaje que pragmáticamente tiene gran popularidad entre los geeks, por manejar el mismo tipo de referencias, pero que encierra una crítica hacia estos y las exaltaciones, casi de carácter religioso, hacia algunos aspectos de la cultura mediática contemporánea.

Federik Freak recoge lo mejor de la cultura bruguera, personajes con una característica muy acentuada que es la que le daba el título a la página y que se convierta en el espíritu del personaje y en el motor de sus aventuras, que son variadas divertidas y no parecen tener fin. Son en definitiva de lo mejorcito que nos podemos encontrar en una publicación de carácter semanal: no son repetitivos, son divertidos y tiene pinta que va a tener una larga vida.

                                                                                                                       @Mr_Miquelpg

domingo, 6 de octubre de 2013

Los cómics del Sensei: #DCInjustice (Gods Among Us)

Una semana más vuelve la sección ofrecida por SENSEI COMICS para traeros lo más sonado del mainstream americano en España. Esta vez hemos decidido echarle el ojo a DC y hablar sobre uno de los elseworlds más sorprendentes y atípicos hasta la fecha: INJUSTICE: Gods Among Us, colección en grapa paralela a la trama del videojuego homónimo desarrollado por NetherRealm Studios (anteriormente Midway), creadores de la saga Mortal Kombat

Comentar el punto de partida de INJUSTICE ya es en sí un tremendo spoiler. Más aún tratándose de una precuela que explica los eventos que llevan a la distopía presentada en el videojuego. En ella, el guionista Tom Taylor (The Autorithy, DC Universe Online: Legends) logra que cada punto de inflexión le “duela” al lector, y cualquier pista que podamos dar sobre la historia no hará más que restarle dicho impacto.

Siguiendo la estela de otros elseworlds (“El Clavo”, “Kingdom Come”, “Superman Rojo”), la trama acierta en colocar a Superman como zona cero de este universo, erigiéndolo en figura atormentada, autoritaria y a veces despiadada; todo ello con cierto regusto a lo ya visto en la saga de 1999 “Superman: King of the World” donde, y al igual que ocurre en la historia que nos ocupa, a raíz de una tragedia el kryptoniano abandona su posición neutral de salvador y se torna en dirigente del destino del mundo. Si no hay paz entre los pueblos, Superman obligará a ello, su poder (y el de sus compañeros) se lo permite; no habrá gobierno que pueda enfrentar a los superhéroes-dioses. 


Sin conflicto no hay historia, así que desde los primeros números la Liga se verá dividida entre partidarios y detractores de este nuevo papel de Superman, siendo Batman su mayor contrario y Wonder Woman una de sus más fervientes seguidoras, retratada en este universo en una suerte de Lady Macbeth amazona, un giro que hace al personaje, en mi opinión, muy interesante. No faltarán los superhéroes que decidan mantenerse al margen, como Aquaman (provocando un conflicto de magnitud mundial, al más puro estilo Namor) o Flash, para el cual, paradójicamente, todo está sucediendo demasiado rápido. Cada personaje ofrecerá un punto de vista concreto del conflicto, en ningún caso predecible, quedando a cada entrega un mosaico cada vez más rico, más complicado. 

Entrando en materia visual, el arte de INJUSTICE logra salvar los contratiempos del formato digital (20 páginas semanales a medio formato apaisado que hay que acoplar en pares para su publicación en papel) y, aún sufriendo momentáneos altibajos, el trabajo de Alex Gimenez, Jheremy Raapack, Mike S. Miller, Bruno Redondo, David Yardin y Tom Derenick, comparte un acabado bastante homogéneo, fácil de leer y agradable a la vista. Altamente recomendable.


INJUSTICE: GODS AMONG US #1-5
ECC Ediciones
32 págs.
2,50 €



sábado, 5 de octubre de 2013

Spain is Pain #141: Common people.


A veces lo más difícil es saber contar las cosas sencillas de la vida y que parezca que se ha hecho sin querer, explicando el día a día de personajes y que nada sea forzado más allá de la gramática visual. Posiblemente los tiempos actuales de crisis económica y social acompañen más que nunca en ese devenir de tramas sencillas en la que los pequeños detalles y las pequeñas lecciones que nos da el deambular por la vida sin la seguridad alguna hacia un apocalipsis a cámara lenta, son la mejor de las musas que pueden encontrar los narradores en nuestros tiempos.

Precisamente ese es el cuento que nos narran Sebastián Cabot y Joan March en Perros y clarinetes (La Cúpula, 2013), que empieza con un acto tan sencillo, y tan tristemente habitual en los tiempos en que vivimos como el de ir a una oficina de empleo a pedir un subsidio de desempleo. Es decir, Nicolás, nuestro protagonista, es uno de esos seres que en poco tiempo se queda sin trabajo y sin novia. A pesar de ese mal comienzo de la historia no estamos ante un drama y tampoco ante una comedia se trata de un relato en el que brilla el retrato de la cotidianeidad, ni un comienzo ni un final de época. Se trata de un relato que se puede enmarcar dentro de un costumbrismo urbanita poblado por personajes que rondan la treintena y que en cierta manera están sufriendo las consecuencias de haber alargado demasiado la adolescencia.

Pero si por algo brilla este relato es por la capacidad de transmitir y mostrar las experiencias de Nicolás sin la necesidad de magnificarlas y de rechazar por completo las hechuras del drama en favor de una narración de hechos. Ahí entra en juego Jas, el perro que le regala su exnovia lo cual demuestra que no todas las separaciones son traumáticas, y su instinto, que no deja de ser un rechazo a las convenciones sociales a la hora de relacionarse, este entrará en la vida de Nicolás siendo un perro, sin más. Un animal en su versión más vulgar será la excusa perfecta para que Nicolás establezca relaciones con personas ajenas a su círculo más cercano.
Otro aspecto del relato es el carácter buenista de la sociedad, el protagonista apenas tiene dos conflictos a lo largo de la historia: uno, de carácter dialéctico con la funcionaria de la oficina de empleo; y otro con un vecino del mismo bloque en el que vive Nicolás, y en este si se llega a las manos. Es en contraposición a este personaje, y de un excompañero de estudios que ha triunfado en la vida, que se define Nicolás. El primero de estos es el típico arrogante que se considera un conquistador, aunque tenga toda la pinta de depredador; de esos que se considera a sí mismo un macho alpha y que trata de manera condescendiente al protagonista el segundo es un triunfador de la vida que valora sus éxitos en función de la nómina. Nicolás surge como un modelo opuesto a estos seres opulentos que tratan de medir su vida en función de valores numéricos. El relato más que una crítica a los valores que defienden estos dos personajes es más bien un “que me importa” a la forma de entender la validez moral y social de estos defensores de la sociedad puramente materialista.

Perros y clarinetes es una obra que apuesta por mostrar una serie de valores relacionados con la dignidad y la relatividad en las relaciones entre seres humanos en el que existe cierto buenismo, sin mojigatería, en el que las personas se acercan si más. A eso ayuda el estilo gráfico de la historia apoyado en las líneas curvas para mostrar a uno personajes que son flexibles en sus relaciones interpersonales. En definitiva, es de agradecer una historia en la que un personaje empieza en una situación negativa pero que se desarrolla de manera imprevisible, como la vida misma, y sin en el arquetípico final feliz, pero que no acaba mal.



                                                                                                                       @Mr_Miquelpg

lunes, 30 de septiembre de 2013

Dibujando Chicas de Serie B: Creando a ATOLÓN BIKINI (4)

Bueno, pues aquí estamos una semana más con Atolón Bikini. La semana pasada planteábamos unas preguntas, y aunque unos cuantos habéis respondido, no es suficiente. Sobre todo porque las cosas están bastante empatadas, y queremos que seáis vosotros quienes toméis estas decisiones. Asi que vamos a dar una semana más de tregua. Para que hagáis memoria, os hacíamos decidir entre:

ORIGEN:

1) Una niña de una tribu hawaiana, de las islas del Atolón Bikini, donde los americanos hicieron las pruebas de las bombas nucleares. Tiene tan mala suerte (la pobre) que acaba en EXACTAMENTE el punto 0 de una bomba nuclear, en los años 60. Algo extraño ha ocurrido, y estar en el punto cero de la explosión provoca una anomalía que hace que esta chiquilla se despierte ya en los años 80, convertida en una despampanante rubia de metro ochenta, que tiene en su interior LA FUERZA NUCLEAR (puede demostrarlo con puñetazos más fuertes, y efectos de sonido que la acompañan al saltar vallas normales. Hay presupuesto limitado). Cuando llega a la civilización compra un Buick y va resolviendo entuertos y ayudando a la gente. 

2) En los 80, una científico muy apocada, con poco pecho, bajita y feúcha de Estados unidos está estudiando cómo desactivar una bomba nuclear en un laboratorio. De repente, un rayo cae sobre el laboratorio y la pobre científico absorbe toda la radiación de la bomba. Al salir, atolondrada del lugar, lo primero que ella toca es un coche (un Buick del 66) aparcado fuera de las instalaciones, y al estar sus átomos atomizadísimos y radioactivamente inestables y cargados de FUERZA NUCLEAR se produce un intercambio. Ella cede parte de su poder al coche, volviéndolo más rápido y casi indestructible. El coche, por su parte le ha cedido a ella parte de su molonidad y estilazo, transformándola en una rubiaca despampanante.  Capaz, además de usar su increíble  FUERZA NUCLEAR (puede demostrarlo con puñetazos más fuertes, y efectos de sonido que la acompañan al saltar vallas normales. Hay presupuesto limitado).

DISEÑO:
Y por último:


CONTEXTO:


1/ Atolón bikini en un mundo con Superhéroes (Más gente con esos poderes, más superhéroes, megavillanos) Ayudaría a la gente, lucharía contra supervillanos, tendría una identidad secreta, e incluso, una guarida secreta.
2/Atolón Bikini contextualizada en un ambiente 100% Serie Ochentera (El Coche Fantástico, MacGyver) Ayudaría a la gente viajando entre ciudad y ciudad. Habría MUY poca gente como ella, aparecerían antiguos amigos que morirían en el mismo episodio, etc...
3/Atolón Bikini trasladada a una edad media estilo Conan, pero con su coche.  (El chiste principal reside en que sería la versión opuesta de "el señor de las bestias 2".  Atolón Bikini viajaría en su coche liberando a sexis esclavas, luchando contra hechiceros malvados y matando horribles monstruos. Todo con su ¡FUERZA NUCLEAR!

Y, bueno, como "colofón" a la entrada de hoy, y para que digáis que no es un refrito de la de la semana pasada, os ponemos la versión CASI definitiva del logo. Sólo nos falta elegir el esquema de color (¡en el cual, vuestras sugerencias serán bienvenidas!)
Bueno, pues ya sabéis, comentad y votad por vuestas opciones favoritas.
¡En vuestras manos está el futuro (y el pasado) de ATOLÓN BIKINI!

por Mario Larrá
(PD: Sé que no cuenta si lo hago yo, pero ahí van mis votos: Origen 2/Diseño Rubia/Contexto 3)