Batman ronda los 40.
Esa fue mi impresión cuando leí los primeros cómics de
Batman que comenzaban, gracias a la película y al furor alrededor de la misma,
a serializarse correctamente y llegar a los kioscos de nuestra pequeña ciudad.
Eran aquellas aventuras de “La
KGBestia” (personaje que claramente iba a transformarse en
Bane años después, aunque desapareciendo lógicamente las connotaciones
políticas), y los primeros cómics de Grant y Breygfogle. Yo tendría 15 años, y
el Batman que leía tenía unos 40. Alan Grant así lo dijo también una vez, que
el Batman que lees en la colección regular, tiene que llevar al menos 10 años
en activo, y toda esa experiencia, capacidad de deducción, y demás, sólo se
pueden desarrollar muy pasados los 30.
Y siendo un crío de 15 años, como ya he dicho, nunca me supuso ningún problema imaginar un Bruce Wayne maduro, mayor. Con lo cual la historia de Frank Miller tenía en mi cabeza una fuerza impresionante, al imaginar a Bruce con cincuentaymuchos o 60 regresando al traje y a su cruzada. Cruzada que desembocaba en un 15-M lleno de Batfieles rebelándose contra el sistema, por cierto, señor Miller.
Así que salvo que me estén contando el Año Uno, donde es
bastante lógico que Bruce Wayne tenga unos 25 años y comience a ser Batman, no
me creo un Batman experimentado de ¡30 años!, como el que pretenden vendernos
hoy tras el RESETEO DC. A parte de que los cientos de Robin que ha tenido a su
cargo, ahora no encajan tras sólo 5 años ejerciendo de Batman. Pero ahí los han
metido a todos, cuando, a mi parecer, nunca, nunca debió haber Robins, o al
menos no con ese planteamiento caduco del “compañero niño para que los lectores
se sientan identificados”. Lo más sensato y cercano a un Robin creíble y
coherente con Batman, hubiera sido olvidarse de niños y haber reincorporado en
esta nueva continuidad a aquella guardaespaldas que inventó Brubaker y que
durante varios episodios mantuvo una disputa contínua con Bruce por su
seguridad, acabó descubriendo el pastel y Bruce la pidió incorporarse a su
equipo. Eso hubiera sido una historia genial para un nuevo enfoque, y hubiera
dado mucho juego. Al menos, a mi parecer…
Un saludo, siento que
mi columna sea más corta de lo acostumbrado. La semana que viene, más cosicas
del Sarnago!







