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sábado, 29 de octubre de 2011

Spain is pain #2: Rest in Peace.


En los últimos diez años el panorama de lo que podemos considerar como autores totales que han ido apareciendo en nuestro país ha ido aumentando y no solo eso, se han ido consolidado de manera que ha día de hoy la escena autorial es considerablemente sólida. Evidentemente se trata de algo positivo, aunque da la sensación de status quo en el que ya sabemos que esperar con con la aparición de un título nuevo. Sin embargo, con Rest in Peace (Random House Mondadori, 2011) de Felipe Almendros (aunque esta obra la firma con el nombre de su padre) nos encontramos con algo completamente diferente; en primer lugar por la desvinculación del autor con el mundo del cómic, no es un lector habitual y previamente a su opera prima, Ponny Boy, su no había dibujado nada.
Podemos resumir la obra anterior de este autor en sus dos obras aparecidas hasta el momento y que en cierta manera prologan a la última. En Ponny Boy (Glénat, 2006), título que homenajea al personaje de la película de Coppola Rebeldes, nos encontramos con una obra con ciertos toques autobiográficos en el que desarrolla un discurso paralelo al de Kids de Larry Clark y Harmony Korine sobre jovenes adolescentes que están hastiados de todo lo que les rodea. Su siguiente trabajo fue SOS - Save Our Souls (Apa Apa, 2009) relato basado íntegramente en el viaje que el autor realiza a Colima (México) para conocer a su sobrina recién nacida. En esta obra Almendros da un salto en su trabajo que continuará con Rest in Peace: un tratamiento deliberadamente feista, aumento de los espacios en blanco y una progresiva desaparición de la viñeta. En esta obra podemos encontrar ecos a autores como Calpurnio, Chester Brown o Krahn, pero sobre todo a David Shrigley.
En Rest in Peace se nos muestra el proceso de recuperación del protagonista/autor tras la muerte de su padre y de la enfermedad de la hermana. La angustia de este se desprende de una estética minimalista en la cual el referente del cuerpo humano se minimiza al gesto y la cabeza, la claustrofobia se combate rechazando la separación por viñetas aunque en ocasiones se mantenga la estructura a pesar de su ausencia,de manera que lo que domina en la página es el blanco, proceso que había empezado con Save our souls. La obsesión por no encerrar nada dentro del cómic se traslada incluso a unos diálogos carentes de globos. En esa dominación de la página en blanco destaca la reducida utilización de los colores , convirtiendo la carencia al horror vacui en el mejor aliado de este autor.
El libro está dividido en dos grandes bloques Muerte y Vida. Muerte abarca el grueso de la obra en la que el autor tras una conversación con su hermana enferma emprende un periplo en el que intenta encontrarse a sí mismo buscando la ayuda de todo tipo de personas: amigos, médicos, curanderos, etc. En esa recuperación que el protagonista/autor cree que pasa por recuperar su virilidad este consigue recuperar las ganas de vivir no solo a través del proceso de búsqueda sino por la conversaciónn que Felipe establece con su padre y que funciona a modo de catarsis, intentando buscar las razones del comportamiento de este para poder seguir adelante con su vida. El viaje realizado en la primera parte del libro nos lleva a una especie de epilogo, Vida, en la que Felipe dona la médula a su hermana, de manera que un personaje que podemos considerar como un cadáver se convierte en un dador de vida por lo sucedido en su periodo como muerto en vida.
Rest in Peace de Felipe Almendros es sin duda uno de los mejores títulos del año en la que el autor encuentra en su propia vida el mejor tema para ser narrado dentro de un cómic. A partir de los elementos vistos redibuja el concepto de biografía hallando nuevas vías de expresión. Esto lo consigue desde las primeras páginas que se establecen establece a modo de preludio de lo que va a ser la obra: intensa. Lo cual se ve reforzado por el carácter minimalista de la obra acentuado las sensaciones que el lector pueda tener sobre la misma.

sábado, 22 de octubre de 2011

Spain is Pain #1: De indignos e indignados.

Antes de empezar con el primer post una pequeña presentación de la sección. Spain is Pain estará dedicada a los autores y editoriales españoles, las tendencias de nuestro cómic, etc. ; a través de la crítica, reseñas y artículos de fondo que tratarán de tomar el pulso al panorama nacional. Y ahora si vamos a por el primer post de esta sección.
A lo largo de los últimos meses se ha puesto de manifiesto la capacidad de la gente de la calle para organizase contra aquello que se considera injusto. Es cierto que estamos viviendo un momento en el que la sociedad española reclama más que nunca respuestas y soluciones, y si en un principio los medios de comunicación no han sabido plasmar la importancia de este movimiento los cómics sí que han jugado un papel importante en la proyección del movimiento conocido como 15-M. Desde que este colectivo tomara forma, han ido apareciendo ya sea en forma de novela gráfica o en forma de obra coral, eso sin olvidar los blogs personales de los autores individuales y colectivos. En España El jueves es el máximo exponente en cuanto a sátira política se refiere y aunque la importancia de esta revista en este ámbito es crucial han aparecido en los últimos meses una serie de publicaciones que se han dedicado no solo a la crítica política sino a ponerde manifiesto las voluntades del 15-M.
Podemos encontrar un inicio de esta forma de entender el cómic en La crisis está siendo un éxito (Astiberri, 2011) de Manel Fontdevila, una recopilación de las viñetas de aparecidas en el diario Publico, en un periodo que va de 2008 a 2011 en las que este autor le coge el pulso a la actualidad económica y social del país con una capacidad inusual para aunar la crónica y la reflexión justo en el momento que suceden las cosas. En este trabajo publicado día a día Fontdevila capta la tensión creciente en nuestra sociedad y dejándonos con un sabor de boca amargo tras la sonrisa inicial. Es el punto cero de en este recorrido de indignos e indignados, Fontdevila es fundamental a la hora de entender lo que está sucediendo en estos momentos y abre, en cierto sentido la veda de lo crítico hacia las formas del capital y el sistema formado a su alrededor.
Fagocitosis (Glénat, 2011) de Marcos Prior y Danide no se centra en el caso español pero si en la situación económico social que está viviendo el sistema capitalista, la crisis de valores enfundada en un metacómic que utiliza referentes de todo tipo como los comics de Marvel, las novelas ilustradas de Bruguera pasando por el Streetview de Google. La forma de entender la situación por parte de estos autores va ligada a la manera que tienen de plasmar la historia. En Fagocitosis nos encontramos en un mundo que ha sabido asimilar la revolución hasta el punto de que los McDonalds han sido sustituidos por Marx Donalds y en el que, como dirían los Borgs, “Toda resistencia es futil”.
Sin embargo, la obra más irónica es Españistan (Glénat, 2011) de Aleix Saló, este autor nos sitúa en una España gobernada por una especie de distrito jerárquico en el que se ponen de manifiesto los poderes fácticos que gobiernan el país. Nuestro protagonista, Fredo, es uno de esos indignos que ha vivido por encima de sus posibilidades, que pasa a ser un indignado para reclamar sus derechos como ciudadano a través de un periplo que emula al El Señor de los Anillos y que le llevará a descubrir que todos somos un poco responsables de la situación actual tanto por vivir por encima de nuestro nivel de vida como por haber vivido de espaldas a las decisiones de los políticos y los otros poderes. Se trata de una obra reflexiva construida a través de la sátira tomada con la distancia necesaria para poder formar parte del relato. Es más la obra de Saló es un reflejo de nuestra sociedad que lejos de ser una crónico de lo que ha sucedido estos últimos meses, quedará como un referente para entender todo lo acontecido en este periodo de nuestra historia.
Por otro lado están las obras que se han centrado en el 15-M mostrando la experiencia de los autores con respecto a este colectivo. Por un lado esta Yes we camp! Trazos para una (r)evolución (Dibbuks, 2011) una obra colectiva que conjuga narraciones gráficas de artistas del mundo del cómic y textos de autores del mundo académico y político, y su reacción ante lo vivido los días previos a las elecciones municipales, también Revolution complex (Norma, 2011) presentado como cómic colectivo en el que se dibuja el panorama social imperante como explicación a lo que acontece estos días. Otra obra Cuaderno de Sol (Blur ediciones) de Enrique Flores es un retrato en primerísima persona de los días en los que la plaza del sol estuvo ocupada por los manifestantes.
Se tratan en su mayoría de obras que debido a la complejidad de la problemática que tratan son incapaces, al igual que el resto de los mortales, de apuntar a una solución a lo que está sucediendo. Sin embargo, estos autores han hallado en el cómic un medio único para transmitir aquello que está sucediendo, mostrando de manera más o menos objetiva, y llegar donde los libros de divulgación económica, secciones de economía de la prensa o artículos de opinión no han sabido llegar debido a un vocabulario retorcido que solo entienden ellos y que la sociedad en su mayoría está descubriendo ahora. El cómic ha sido pues un elemento clave no solo para la denuncia sino que ha servido para ayudarnos a entender este sistema y sus formas de actuar de una forma ágil y sencilla, de tal manera que en el futuro nos servirán para entender lo que está aconteciendo durante este convulso año 2011.