Muchas veces
cuando nos referimos a la forma de narrar en un cómic para adultos hablamos de
fábula o de cuento para mayores, la cuestión es que dentro de esa idea de
utilizar los parámetros ideados para las narraciones infantiles para
explicarnos historias muchos más escabrosas, que aunque no lo parezca está en
la raíz original de los cuentos, podríamos distinguir dos grandes vertientes dentro
del cuento contemporáneo en la que juega mucho el factor editorial, o dicho de
otra manera en la que este se convierte en el elemento definitivo a la hora de
decidirnos por un título u otro: en primer lugar podemos encontrar la reedición
de obras clásicas en las que la labor del ilustrador es fundamental, quizás
hasta el punto de que están orientadas a un público adulto, tanto por la labor
de este, como por el formato o la calidad de la edición aunque también están destinadas
a un público principalmente infantil; por otro lado están aquellas obras que
utilizando la forma y el fondo de los cuentos infantiles están destinados a
adultos.
En esta
segunda vertiente del cuento contemporáneo podemos situar Miss Marjorie (El verano del cohete, 2013) de Mayte Alvarado, un
pequeño gran relato en el que lo más truculento es narrado con todo lujo de
detalles pero sin caer en el morbo. El cuento en si nos narra la historia de
Miss Marjorie una mujer de mediana edad sacada de una historia decimonónica que
vive encerrada en sí misma y en su propia casa, cronotopo femenino por
excelencia, en la cual obtiene todos los placeres de la vida que pueda desear.
Ese encierro voluntario es la clave de la historia de esta mujer a la cual la
aventura o desventura, según se mire, viene a llamarla a la puerta,
literalmente, para adentrarla en el que posiblemente sea el momento más
excitante de su vida. El visitante no es otro que unas manos que se convertirán
en su confidente, su compañero de juegos y finalmente en su amante.
@Mr_Miquelpg









